La fascitis plantar de un corredor

La fascitis plantar es una de las lesiones más molestas que puede sufrir un corredor ya que se trata de una lesión por estres producida por la inflamación aguda del tejido conectivo de la fascia plantar que envuelve los músculos del pie y se inserta en el hueso del talón, el calcáneo.

¿Cuáles son sus síntomas?

La fascitis plantar se identifica a través de un dolor en la zona del talón aunque éste puede experimentarse en otra zonas de la planta del pie y dificulta la actividad de caminar o correr e incluso mantenerse de pie durante largos períodos de quien la padece.

En ocasiones, una vez comenzamos la actividad física y calentamos este dolor suele desaparecer pero se trata, únicamente, de un espejismo ya que una vez cesada la actividad el dolor suele reaparecer.

¿Cuáles son sus causas?

Como siempre, existen numerosas causas que favorecen la aparición de esta lesión y debemos tener en cuenta el perfil de corredor que somos y cuáles son nuestras circunstancias. Algunas de las razones más comunes son:

  • Sobre entrenamiento.
  • Caminar/correr habitualmente en pendientes pronunciadas.
  • Calzado inadecuado.
  • Cambio de nuestro calzado habitual.
  • Modificación de la pisada tras una lesión.
  • Sobrepeso.
  • Inactividad prolongada.
  • Pies planos o cabos.
  • Degeneración de los tejidos bajo el talón.

Uno de los momentos claves en los que más cuidado debemos tener es durante el verano ya que el uso habitual de calzado para la playa puede contribuir a la modificación de nuestra manera de pisar.

Igualmente, debemos ser excesivamente cuidadosos con nuestros playeros para correr ya que, aunque nos parezca que su aspecto es óptimo, pueden haber sufrido una degradación propia del uso excesivo. Realmente es aconsejable realizar una inversión en material cada cierto tiempo antes que tener que pasarnos una buena temporada en la “nevera”.

¿Cómo prevenir la fascitis plantar?

Prevenir una fascitis plantar es mucho más sencillo de lo que parece aunque debemos habituarnos a una serie de rutinas que formen parte de nuestro entrenamiento diario (tan importante como mejorar como corredores es hacer un buen trabajo preventivo para estar siempre al 100%).

Hay tres maneras muy sencillas de prevenir esta lesión:

  • Incorporando a nuestra rutina una serie de estiramientos del antepié.
  • Cambiar con asiduidad nuestras zapatillas de correr.
  • Utilizar plantillas correctoras en caso de tener problemas de pisada.

¿Cómo tratar la fascitis plantar?

Si aún así eres de los que no ha podido evitar esta lesión, desde Running Asturias, te aconsejamos que te pongas en manos de un especialista que te ayude a tratarla.

Algunos de los tratamientos más habituales para esta lesión son:

  • Masaje de descarga de los músculos del pie.
  • Ultrasonidos en la zona dolorida.
  • Estiramientos de los músculos pedio, tibiales y triceps sural.
  • Aplicación de hielo.
  • Vendaje funcional.
  • Talonera de descarga.

Y tú, ¿has tenido problemas con esta lesión? Cuéntanos tu experiencia.

CRÓNICA | Speed Trail Valgrande 2014

Crónica del Trail Valgrande Pajares realizada por Carlos Llerandi, ganador del I Speed Trail de Valgrande.


  1. Apagar el despertador
  2. Vestirme y calzar las zapas
  3. Abrir las ventanas
  4. Desayunar
  5. Lavar los dientes
  6. Coger la mochila

Muy bien todo listo, vamos pal coche.

Esta podría ser la rutina de un sábado cualquiera de diciembre o enero para ir a entrenar con el centro de tecnificación de esquí de montaña. Pero no, esto fue lo que hice este domingo, antes de dirigirme con mi madre y mi padre a esa estación de esqui que en los mejores dias se parece a Mordor y en los peores a Invernalia, donde tantos cambios de ritmo, intervals, sprints, cambios de pieles y frío pasamos en invierno, un lugar cuyo nombre empieza por PAJ y acaba por ARES.

La diferencia es que no había nieve y cuando me estaba calzando los playeros hacía calor. Fuí a recoger los dorsales de mis padres y el mio, calente un pocu y cuando me di cuenta ya nos estaba llamando el demonion de Nembra pa que fuesemos al arcu de salida. Empezamos la carrera a eso de las 9:15 bastante despaciu, después de hacer el circuito de esquí de fondo, empezamos a subir. Pocu a pocu fui pasando a gente y cuando levanté la cabeza iba el segundu. Mire p’ atrás y vi que Adria se empezaba a quedar, así que en esi momento fue la primera vez que se me paso por la cabeza la idea de intentar ir a ganar la carrera.

En apenas 10 minutos ya comandábamos la carrera en solitario Antonio y yo, coronamos el Picu Celleros y empezamos una bajada corta por la arista hasta volver a llegar a las inmediaciones de Valgrande.

Ultima subida fuerte y al fondo el avituallamientu del Cuitu Negru, no paramos ni él, ni yo y me digo a mi mismo “esta es la mia, vamos a darlo todo en la bajada“. Encaramos la ultima bajada, 2 Km de piedras, barro y prau, al fondo del valle nos espera la meta. Me pongo primero y en la zona más técnica ataco. Consigo 100 metros de ventaja, lo suficiente para conseguir mi primera victoria absoluta y el Campeonato de Asturies en una carrera tan grande como es el Trail de Valgrande.

Dar la enhorabuena a tod@s l@s que disfrutamos de un gran día de deporte en el monte y a una organización de 10 capitaneada por un gran Juan Fuego.

Carlos Llerandi, corredor del Piloña.Deporte.


CRÓNICA | Trail Macizo de Ubiña 2014

Crónica realizada por Joselu Camblor, corredor del Picu Dubil.

Allí estaba a las ocho de la mañana bajándome de la furgoneta con las piernas aún entumecidas, dormidas del viaje y se me pasaba por la cabeza volver a subirme y dar media vuelta, pues no estaba muy por la labor de correr tan temprano y con el sueño que tenía, pero levante la mirada y ante mis ojos aparecieron aquellas majestuosas montañas, bañadas por los primeros rayos de sol y antes de darme cuenta ya me estaba calzando las zapatillas.

La salida estaba copada de grandes corredores, prometía mucho nivel y diversión. Fue vertiginosa con una subida corta muy pronunciada y después durante un par de kilómetros fue muy rápida. Aún notaba las piernas algo pesadas, la competición del fin de semana anterior seguía dentro de ellas, así que me dedique a coger un ritmo que me permitiera ir cómodo.

Según iban avanzando los kilómetros el sol iba haciendo mella en mi, pues, piel blanca más flequillo largo era una combinación cuanto menos peligrosa y así fui subiendo la primera ascensión luchando con el pelo para que me dejará ver tanto a los rivales como el fastuoso paisaje por el que estábamos corriendo.

La subida fue dura, bastante dura, con tramos de espesor verde salpicados con piedra caliza a medida que íbamos ascendiendo. Llegamos a la primera cima, apenas nos dio tiempo de coger algo de aire y ya estábamos bajando por una pendiente muy pronunciada que desgastaba más aun que la propia subida. Justo al final de la misma un avituallamiento, fue entonces cuando me paré a recargar piernas, beber un vaso de agua y de paso mirar el estupendo paisaje, a la vez que me decían las personas que allí estaban “estas loco con esa melena estarás pasando un calor, ¿no quieres una goma?”.

Una vez que recargué combustible emprendí la marcha con un trío pisándome los talones pero sin preocuparme, fui a mi ritmo incluso lo baje un poco porque tenía que llegar con fuerzas a la última subida.

La primera bajada hasta el Meicín fue técnica y corrible a partes iguales, pero con mucha tierra y piedra suelta que como no podía ser de otra forma “dieron un saltito para acomodarse dentro de mis playeros”, pero ahora ya no iba a parar a sacarlas, me había relajado mucho y tenía que tirar hasta el final con ellas como compañeras de viaje. De esta forma emprendí la última subida no más dura que la primera al menos técnicamente pero si más dura psicológicamente en la que gracias a que fui con suficiente fuerza pude acometerla con garantías y despegarme de mis tres perseguidores.

Y la última bajada ya metiendo las últimas fuerzas que me quedaban, baje a todo trapo sin ni siquiera parar en el último avituallamiento pues cuánto más tiempo tardase más me iba a afectar el sol. Y así, entré en Tuiza como una moto, al menos para mí claro, y fui directo a beber y ponerme a la sombra, “vendita sombra”. Tumbado bajo ella mirando al cielo observé pasar un avión y pensé “a la mayoría de las personas les gustaría poder volar, pero a mí me basta con poder correr ya sea más rápido o más lento”, como dice una antigua cita en latín “Pedes in terra ad sidera visus”.

En definitiva, la carrera fue preciosa, con unos paisajes muy bonitos, un recorrido espectacular con grandes subidas y bajadas y un nivel de participantes increíble, la organización de lujo no falto de nada para comer y beber y los ánimos de la gente de los puntos de control fueron una ayuda imprescindible para poder terminar.

Joselu Camblor, corredor del Picu Dubil.

Foto de Tano González.

CRÓNICA | Ruenes Trail 2014

Hay veces que te despiertas y dices, hoy no puedo, necesito descansar. Luego vas pensándolo todo el camino. Ojalá no sea muy técnica, esperemos que no haga mucho calor, que me respondan las piernas bajando. Y llega el pistoletazo y Murphy, el de las leyes, aparece justo delante tuyo.

Amanecíamos a las 5 de la mañana para llegar pronto a Ruenes. El pueblo, volcado con la carrera (organización de 10), nos daba la bienvenida. Más de 200 corredores listos para disputar dos pruebas, una para los menores de 18 que llegarían hasta el km 10, y la II ruenes trail, 21 km y poco más de 3600 metros de desnivel.

Dos subidas, trazado sencillo. Comenzamos bajando unos 2 km por una pista, ritmo muy fuerte de los de delante, no vuelvo a ver a Jose Luis Camblor, su compañero de equipo del Picu Dubil, Marcos Arijita, está muy tocado de la espalda y dudaba correr, así que hago de liebre los primeros km. En cuanto empieza la primera subida todo se pone en órden. Vamos adelantando posiciones y en el momento que Marcos se ve fuerte, me pasa y cada uno continúa con su carrera. Él, intentar hacerla lo mejor posible, yo, intentar acabarla con el cuerpo intacto.

La subida me veo bien y voy tirando fuerte, pero la bajada ya es otra cosa. Bajada técnica, muy poco corrible salvo para la gente que está más experimentada. Veo cómo me van pasando como aviones, mientras yo me voy fijando dónde posar el pie. Tuerzo el tobillo un par de veces donde veo las estrellas y llego al avituallamiento en el 10. Ya queda la mitad de carrera. Rafael García Mori, compañero de muchas carreras me ha dejado atrás en la bajada, pero le vuelvo a coger en la subida al Cuera, donde coincido con la 4° clasificada que va tirando muy fuerte.

Al final de la subida, bastante larga, hay un cresteo por la montaña y un último repecho, donde comienza la bajada. Hasta aquí fue todo bien. Ni el calor ni las subidas me habían afectado mucho. La bajada fue otra cosa. Rafa se desmarca de mí y baja más rápido que yo. Vuelvo a torcer el tobillo bajando por el prado, con hierba alta que no dejaba ver las piedras y algo resbaladizo. No caigo de milagro y cuando llega la pista con piedras sueltas todo el camino me paro y bajo el ritmo, vale más llegar entero que no con el pie destrozado.

Al final llegamos, 3 horas 41 minutos. Joselu me ha sacado más de 45′ y acaba 4° en la general . A Marcos le aguantó la espalda y terminó entre los 30 primeros. Unos titanes que resisten de todo y cada vez van a más.

El pueblo, maravilloso. La espicha espectacular. Un día perfecto para ir a conocer una de las zonas más bonitas de Asturias. Y con la ruenisca del día anterior, primer km vertical en contar la subida, la bajada y el tiempo total, puede ser uno de los fines de semana perfectos para todo corredor de montaña.

Esperemos que siga existiendo esta carrera y disfrutarla muchos años más.

Foto: Jose Marcos Arigita.

CRÓNICA | Resistencia Reino Astur 2014

Crónica de la VI Resistencia Reino Astur realizada por Alberto Rodríguez, corredor del GM ReinoAstur.


Puedes intentar entrenar, preparar algo durante un tiempo, mentalizarte poco a poco, saber que la confianza en ti mismo, es lo que va a suponer llegar a meta. Pero una vez que arranca la carrera, solamente piensas en correr y sobre todo, disfrutar.

Eso pasó el Sábado 19. Marcado en el calendario como me dijo Noel Rodríguez: “esti año 19 de Julio facemos nembra, que ye la del equipo“. Cualquiera le dice que no. La del Reinoastur. Una maratón de montaña que en esta sexta edición acortaron 4 km de los 46 del año pasado, pero el mismo desnivel, poco más de 6000 metros acumulados. Una burrada, un desafío, una maravilla.

Por dónde te traigo eh sope” me repetía este cantamañanas a cada 2 km, como le tira la casa y la verdad, que vaya maravilla de pueblo, concejo y montes. Un placer para el cuerpo, para disfrutar corriendo y conociendo esas zonas.

Unos 45 minutos antes de empezar la carrera, Jose Luis Camblor, Marcos Arijita y yo recogimos el dorsal. En ese momento pensé “será posible, ahora ponte a galgar lo menos 6 horas por el monte, qué bien estaría yo haciendo km verticales que en una horina lo tienes ventilado“. Pero una vez que llegas a meta, te das cuenta que las emociones son muy fuertes, demasiado.

El demonión da la salida a ritmo de acdc y pasamos los primeros 10 km tranquilos, ritmo suave, poco a poco sabiendo que nos queda mucho. La subida al picu Pedro García tiro un poco y me engancho a otro corredor, llamado Cristian, con el que voy a disfrutar de casi la mitad de la carrera. Al llegar al km 22 y habiendo coronado el pico más alto, comienza la bajada. Me veo bien y voy tirando a ritmo un poco más fuerte aunque sé que tengo que guardar fuerzas para los últimos 10 km.

La bajada por el río me mata. Muy técnica. Un paso lento por piedras, barro, troncos, todo con humedad, los cuádriceps cargándose cada vez más y las fuerzas disminuyendo. Aún así aguanto bien y llego al km 32 creyendo que voy bien. Error.

2’5 km de subida terminando en un repecho bastante pindio que me deja casi reventado. Me paro en el avituallamiento a beber agua y me doy cuenta que apenas puedo correr. No lo llamaría pájara, sería más bien ¡pajarón!

A un ritmo lentísimo intento trotar por lo menos para llegar a meta cuanto antes pero me doy cuenta que se me hace imposible intentar ir más rápido. Casi 5 km corriendo solo cuando escucho detrás mío “ése es el chaval que subió conmigo, qué le habrá pasado que iba bien“. El pajarón padre me dieron ganas de decirle. Pero me junté a él y otro compañero más y saqué fuerzas de donde no sabía que las tenía. Acabamos entrando juntos en meta y no sabía cómo agradecerle que tirase por mi.

Al final 42 km en una bonita mañana de Julio. El sitio, Nembra, digno de visitar y conocer. La gente, increíble. No es por tirar por el equipo, pero hacer una carrera tan larga, tan bien señalizada, con todos los avituallamientos perfectamente colocados, con comida y bebida de sobra, vamos, la organización no es de 10, es de 1000!!

Así que el año que viene, volvemos, porque Nembra lo merece, porque su gente lo vale y porque el rosa, seguirá estando de moda!!

Alberto Rodríguez, corredor del GM ReinoAstur.

Fotografía: Oscar Fernández